La pitonisa de Delfos, el consultorio más famoso del mundo antiguo
En la ladera del monte Parnaso había un templo al que subían reyes, generales y comerciantes antes de tomar una decisión grande. Allí una sacerdotisa, la pitia, se sentaba sobre un trípode y respondía a las preguntas. Sus respuestas eran famosas por ambiguas: a un rey que preguntó si debía atacar a los persas le dijeron que si cruzaba el río destruiría un gran imperio. Cruzó, perdió, y el imperio destruido fue el suyo.
Aquello duró casi mil años. Y funcionaba porque la gente necesitaba lo mismo que hoy: alguien fuera del problema que les ayudara a decidir.